Botellero refrigerado

La cerveza bien fría es uno de los productos más demandados en bares y restaurantes y sería impensable para muchos de nosotros sentarse en una terraza, pedir un tercio y que no esté lo suficientemente frío. Por eso el botellero refrigerado es uno de los electrodomésticos más necesarios en cualquier negocio de hostelería. 

Hasta hace unos años su uso no estaba muy extendido, prácticamente la única bebida que se servía fría era la cerveza, y esta se mantenía fresca gracias al dispensador o grifo, que incluía un enfriador para el barril. Los refrescos se servían junto a un vaso con hielo y el vino tinto a temperatura ambiente, es decir, sin enfriar. 

Botellero Refrigerado

El botellero refrigerado, vital en hostelería

La creciente tendencia de las cervezas artesanas, gourmet o de importación, que son servidas en sus botellas correspondientes, ha favorecido que en los restaurantes y bares empiecen a instalarse botelleros refrigerados.

También ha cambiado el modo en que consumimos el vino, y desde hace unos años, gracias al auge del vino de autor, se cuida mucho más su temperatura y escanciado.

Además de en bares y restaurantes, en locales como pubs y discotecas, donde el producto que se vende es únicamente bebida, son absolutamente indispensables. También es muy importante tener una gran cantidad de bebida fría que se pueda servir con facilidad en los caterings, sobre todo cuando el servicio es para un grupo numeroso.

Tener un surtido de refrescos y cerveza fríos también es una oferta muy interesante para una tienda de alimentación, un quiosco o una panadería. Y con la tendencia, cada vez más instaurada, de reducir la pausa de mediodía y comer en el trabajo, son muchas las empresas que disponen de comedor propio y que ofrecen bebida fresca para acompañar el almuerzo.

¿Cuál es el botellero refrigerado más indicado para mí?

Hay diversos tipos de botelleros refrigerados. Uno de los factores importantes a valorar es dónde está situado el motor. Puede estar centrado, en cuyo caso se limita la capacidad de la cámara, o puede ser lateral si el botellero mide 1500 mm o más.

También es importante el acabado, en este sentido encontramos también dos opciones: interior de aluminio o galvanizado con exterior de chapa pintada, o realizado completamente en acero inoxidable.

Este último es el más recomendado, ya que se acumula gran cantidad de humedad al abrirse y cerrarse continuamente, por lo que, si es inoxidable, con toda probabilidad la vida del aparato será más larga. Además, es más fácil de limpiar y más higiénico.

En cuanto a tamaño, también hay varias opciones, pueden ser de una, dos, tres o cuatro puertas. Un detalle a destacar es asegurarse de que tiene patas regulables para que se pueda adaptar a cualquier posible desnivel del suelo.

Su instalación es muy sencilla, tan solo requiere un tubo de desagüe a nivel de suelo para eliminar el agua que se produce por la condensación interior. Una vez esté el botellero ubicado en su sitio, esperar de 12 a 24 horas para conectarlo. Se recomienda quitar la película plástica que recubre el aparato.

El mantenimiento de este elemento es muy sencillo y es fácil de limpiar, tan solo se necesita un jabón neutro y agua. Además, hay que realizar periódicamente un desescarchado, que puede ser o bien manual o bien automático.

botellero refrigerado

Por su comodidad, su capacidad y su eficiencia, el botellero refrigerado es indispensable en un negocio de hostelería. Con él, ya no tenemos que preocuparnos por el almacenamiento y enfriado de las bebidas. Se puede pedir presupuesto sin compromiso y cabe destacar que nos adaptamos para preparar la mejor y más adecuada oferta para cada negocio.


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